El
carácter festivo de la Marcha siempre es llamativo, espectacular, un
verdadero derroche de creatividad y humor.
Para muchos es incluso ofensivo, pues piensan que ello da una cara
carnavalesca a lo que -dicen- debiera ser un acto netamente
político. Lo cierto es que no nos imaginamos una Marcha Gay sin sus
impactantes travestidos.
Y en esta
ocasión -como en anteriores-, no pudieron faltar Tito Vasconcelos,
la Súper-Mana o Alejandra Bogue, íconos de hombres travestidos que,
por su trabajo, han merecido el reconocimiento de amplios sectores
dentro y fuera de la comunidad LGBTT.