Paco Calderón

 

Paco Calderón Paco Calderon pacocalderon

Con mi madre y mi hermana, navegando el Río Grijalva

El gusto por la fotografía, por el indescriptible placer de atrapar las imágenes que pasan frente a mí, seductoras y cálidas, atrapadas en el torrente del tiempo y hasta el baúl de mis recuerdos, acudió a mí desde muy niño. Mi padre tenía un cuarto oscuro en el que juntos revelábamos interminables fotografías de escenas familiares y de incontables viajes por este México tan grande, tan amado; sin darnos cuenta, esto se volvió una manera más de construir nuestra convivencia familiar y de gozar su acontecer cotidiano en sitios hermosos. Con el paso de los años, me he dado cuenta que la belleza de mi madre fue el motivo principal que despertó en mi padre la pasión por la fotografía, disciplina de la que nos contagió certeramente a lo largo de toda nuestra infancia y para aprender a cautivar las emociones sólo explicables a través de la imagen.

La fotografía conformó entonces un lenguaje que, más adelante, me sería imprescindible para transmitir la emotividad y la sensualidad que brotaba de lo inadmisiblemente bello, se tornó en una herramienta esencial para moldear y expresar la estética de una implacable emoción que -en la temprana adolescencia- experimentaba ya con inquietante novedad.

Junto con mi hermana (a quien reconozco como una estupenda fotógrafa de la estética femenina), conocimos diversas técnicas de laboratorio para el revelado en blanco y negro, así como trucos para la manipulación de la luz o acentuar el dramatismo de las imágenes. La cotidiana convivencia con los negativos, con esa oscuridad pintada de rojo sangre y reflejada sobre los olorosos químicos y el papel, definió mi gusto por la fotografía contrastada, por dibujar al objeto entre las sombras y la luz, encarnando a la volátil transición.

Comencé a descubrir formas sorpresivas por su evidencia....y a la excitación del espíritu y de la piel, como el fundamento y razón de esta actividad. Como a muchos fotógrafos de mi generación, la habilidad y gusto por el dibujo también imprimió un sentido estético a la construcción de las tomas.

En los inicios de los años ochenta, estrenando mis 20 años de vida, mi gran amigo Sergio Bernal -con esa fascinación por las cosas que siempre le caracterizó- descubrió conmigo la fotografía y los relativamente simples procedimientos de revelado en blanco y negro que realizábamos en mi laboratorio. Sergio era un enamorado de los ángeles mitológicos griegos, de los pétreos guerreros egipcios e incluso de los modelos de la pornografía estadounidense de los años setenta. Sergio fue, antes que otra cosa, un regio pintor. Yo en cambio, buscaba las imágenes de lo mundano y lo desapercibidamente común; estaba enamorado de aquellos pasajes sórdidos y excitantes de las novelas de Jean Genet, con sus historias de eufóricos encuentros sexuales entre marineros, soldados y chulos, en los mingitorios públicos de París.

Self-Portrait N° 1

En los años setenta, la única fuente para obtener imágenes de desnudo masculino eran las revistas "porno" norteamericanas; éstas llegaban por correo en un sobre muy discreto y mediante un simple pedido postal. Sin embargo, los modelos me resultaban muy plásticos, alejados totalmente del tipo físico de los chicos que conocía en la calle, en algún parque oscuro, caminando por la avenida de los Insurgentes o en un rincón de la Zona Rosa.

Eduardo

Eduardo, 1984.

Las primeras fotos que realicé con la temática del desnudo masculino, fueron imágenes que surgieron de la espontaneidad y en los espacios donde las luces y las sombras delineaban la magnitud de una emoción clandestina. Momentos aquellos donde el irrefrenable deseo por atesorar lo que con tanta excitación nos envolvía -a mis amantes y a mí-, me llevaba casi por instinto hasta mi cámara fotográfica, para buscar en detener la tiranía del tiempo que todo lo concluye ....

Así sucedió con Eduardo, con Gonzalo, con Víctor, con Alfredo y nuevamente con Eduardo..., en juegos mutuamente consentidos, cotidianamente ansiados y hoy vívidamente recordados. Con el paso del tiempo, la necesidad de imágenes que desarrollamos Sergio y yo se transformó en un proceso creativo que mantuvo vivo y diversificó el lenguaje fotográfico, y -desde luego- abono a una amistad sincera e irrepetible, que sólo concluiría con la muerte de mi amado amigo en el mes de febrero de 1990.

Mi fotografía también se ha ocupado, como lenguaje permanente que dice mi emoción, del objeto amoroso o del objeto deseado; capturar la imagen, atraparla, detenerla en el tiempo y -sobre todo- atesorarla, fue una necesidad gracias a la cual hoy conservo un enorme baúl con recuerdos que me acompañan, otros que me persiguen y muchos otros que sólo habrán de extinguirse junto a mí. Desde luego que el entorno natural y sus infinitas conexiones con la vida, con la emoción sensual, han sido también un poderoso motivo en mi fotografía; también lo ha sido la ciudad como espacio vivo, escenario de intensas interrelaciones, punto de fuga de la sensualidad y refugio de la noche...

En el mes de marzo de 1991, tuve la oportunidad de participar junto a un grupo de artistas plásticos en una exposición colectiva en varios espacios públicos de la ciudad (estaciones del metro, el Museo de Historia Natural, sedes de algunas delegaciones políticas). La idea era que, mediante nuestro trabajo, buscáramos hacer conciencia del grave deterioro ecológico en el planeta y, especialmente, del daño que la industrialización está causando sobre los delfines y las ballenas.

Para mí, las relaciones amorosas homosexuales, tal vez como las demás, han estado marcadas por la tragedia de lo efímero...., pero gracias a la fotografía conservo aún el sabor de la eternidad. Aún pienso en ti, Jesús...., pero también en la suave piel morena y la blanca sonrisa de Toño....  De vez en cuando revivo aquellos momentos..., por si ellos los han olvidado... ¡Ah!, ¿cómo agradecer que el amor se renueva y aparece con otros y diferentes rostros?, ¿cómo pagarle a la vida el que hayas llegado , aunque sea nuevamente la fragancia breve de la eternidad?.....

Alfredo

 El boom de las cámaras de vídeo -en la mitad de los años 80- me trajo consigo un novedoso interés por experimentar con las imágenes grabadas, animadas; pero realmente no sentí poderme expresar con plenitud, con el detenimiento necesario, mediante este lenguaje tan aparentemente caótico. Sin embargo, mi primer cámara VHS, tan pesada, grande e incómoda, sólo incrementó la magnitud de mi producción fotográfica y despertó mi interés por mejorar la estética y el equilibrio en la composición de las tomas que hacía. El vídeo me fue muy positivo para buscar siempre el equilibrio en el cuadro, no hay duda; pero también resultó poco centrado en un objeto en particular, en su contemplación más simple, por lo que pronto pasó a convertirse en una herramienta más al servicio del lenguaje fotográfico.

La planeación de series, tomas, iluminación y, en general, la manera de resolver una fotografía, se convirtió en un procedimiento ordenado ya en cada una de mis sesiones en el estudio o aún fuera de él. Gracias a la edición que hacía de horas enteras de vídeo-grabación (para rescatar las imágenes fotográficamente más estéticas), pude desarrollar -así lo creo- un mejor sentido del tiempo y el movimiento para construir una fotografía artística.

No puedo dejar de mencionar que una de las motivaciones más fuertes que recibí para sacar a mis imágenes del closet, fue el amable comentario que me hizo Luís Carlos Carrera (reconocido y talentoso director de cine mexicano, mi padrino en los trabajos cinematográficos) cuando le mostré los videos que realicé -en 1994- durante el scouting para las locaciones de su película Sin Remitente: "Paco ...¡eres un artista!...., hasta estoy pensando que sustituyas ya a Xavier Pérez Grobet -bromeaba, desde luego- en la fotografía de la película....; ¡deberías clavarte por ese lado!..."

 

"...POR LA VENTANILLA IRÍA VIENDO LAS ESTRELLAS QUE PASABAN BIEN RÁPIDO... O UNA ESTRELLA FUGAZ... Y ENTONCES CERRARÍA LOS OJOS Y PEDIRÍA UN DESEO ... QUE NO VOLVIERA NUNCA... PERO NUNCA... POR NINGÚN MOTIVO... A ESTE PINCHE MUNDO ..."

El Vampiro de la Colonia Roma, Luis Zapata

 

Paco Calderón ** Autorretrato, 1994

Desde este oscuro sitio te escucho,

mis dedos acalambrados desgarran estas seis dimensiones que me aprisionan...,

y sin embargo, estoy libre, despojado de todo aquello que me encadenaba. Te has ido....

Y, cuando estuviste,   ¡cómo ansiaba llegar hasta aquí!...;

morir y morir y, entonces, alzar el precipitado vuelo de regreso a ti, para continuar muriendo.

Pero este infinito vacío que ahora se abre frente a mí,

acongoja mis desgarradas alas y me obliga a permanecer.

Desde la Tumba,

Confesiones de Un Ser Promiscuo, Paco Calderón, 1985.

 

 

No es sino hasta 1995 que, algunos de ellos, mis amantes petrificados... atrapados en la superficie del papel, salen a departir entre las imágenes que generaba ya la comunidad gay en esta ciudad. Por petición de algunos editores de revistas gays en la Ciudad de México, algunas de mis fotos ilustraron carteles publicitarios o portadas de guías que se exhibían o distribuían gratuitamente en los bares y discotecas.

Cartel para campaña de prevención del VIH-SIDA, Ser Humano AC

Poster promocional para Ser Humano, 1998

 

 

 

Los Chicos del Taller, 1997

Sin Título, 1997

Mi trayectoria como fotógrafo ha sido descrita por algunos medios impresos de la comunidad gay de esta ciudad, más o menos así:

 "... Paco Calderón es un creador mexicano que se ha dedicado a la fotografía artística durante los últimos 12 años de manera marginal y anónima, aunque a lo largo de ese tiempo ha tenido participaciones importantes en exposiciones colectivas organizadas en algunos espacios de la Ciudad de México (como estaciones del metro, delegaciones políticas, la UNAM o el Museo de Historia Natural), junto con otros artistas plásticos que se han unido para sensibilizarnos, por ejemplo, de temas ecológicos como la protección de las ballenas y los delfines o simplemente para reflexiones de carácter estético.

"...Es hasta el año de 1995 que (...) Paco muestra a públicos más amplios sus imágenes fotográficas de desnudo masculino a través de dos portadas (...); también, realiza catálogos de modelos, un póster promocional de la fiesta XS de un conocido bar en Cuernavaca, Morelos, y más recientemente su trabajo ha sido difundido con el apoyo del Club Fotográfico de México y en un sitio Web del Internet con la organización Aquí Estamos. También, el bar El Taller imprimió en los meses de marzo y abril de 1997 dos estupendas tarjetas postales coleccionables con fotografías de Paco (Los Cueros en Cueros y En Jirones, y recientemente editó su Calendario 1998, con diez meses y algunas inserciones del artista. Durante los meses de octubre y diciembre del mismo año, la exposición Del Plato a la Boca... estuvo exponiéndose en El Almacén, y para 1998 esta colección fotográfica espera un itinerario bastante intenso." (A. Córdova)

 En una entrevista para una importante revista gay del Brasil, el fotógrafo mexicano comentó: "....Durante mis largos recorridos por el Internet a todas las páginas gays del mundo, para ver las imágenes fotográficas de desnudo masculino, me he percatado que -incluso en países como Japón o Brasil- las fotografías producidas en los EEUU son las que dominan como patrón estético de lo que debe ser un hombre atractivo y guapo.

"En lo particular, mi fascinación son los chicos latinos y, concretamente, los mexicanos; pero aquí no hemos sido capaces de generar una estética (mucho menos un cúmulo de imágenes y su difusión) propia, en la que -por ejemplo- destaquemos la belleza de los hombres de Sinaloa, de Sonora, de Veracruz o de San Luís Potosí (por mencionar algunos). No digo que no haya estupendos creadores visuales en México que abordan el desnudo masculino y el erotismo homosexual, no; pero sí que hemos sido tibios en la difusión de nuestro trabajo por temor a la marginación de que somos sujetos en una sociedad aún muy conservadora respecto al tema homosexual. En la generalidad de los casos, los modelos se muestran reticentes a presentarse en medios que sean explícitamente gays".

Sobre esta colección, en el Boletín del Club Fotográfico de México, en septiembre de 1997, se comentó:

"...La fotografía de desnudo masculino ha sido, casi por regla general, pudorosa y recatada. Los paisajes épicos o las ensoñaciones de postal de la antigua Grecia, han dominado el acercamiento de muchos fotógrafos al desnudo masculino y le han llevado a prescindir de su contexto esencialmente sensual, erótico; los artistas que han querido mostrarlo así, han sido marginados a la pálida difusión de su trabajo o, en el mejor de los casos, a las publicaciones dirigidas a segmentos muy restringidos y no necesariamente consumidores enterados de las artes visuales. En mi opinión, Brasil y -fundamentalmente- Norteamérica, han formulado nuevas propuestas para el tratamiento fotográfico del desnudo masculino a partir de los 70´s y, sobre todo, han logrado trastocar parcialmente en los 90´s los prejuicios que le arrebataban su naturaleza sensual y despreocupada.

Ángel, 1995 Los Chicos del Taller, 1997 Yuro, 1997

"... Paco parece estar comprometido con el imperativo de romper con encuadres rígidos para el tratamiento del desnudo masculino, y que condenan al artista a no trascender los públicos tradicionalmente consumidores del género. ´Enmarcar´ sus fotografías sobre platos o comales para tostar amaranto de Tlayacapan, es sólo una forma de proponer al espectador un acercamiento diferente a la imagen del cuerpo de un humano macho, es disponer de un recurso inusual que, necesariamente, provoca una perspectiva que nos lleva a tomar un camino nuevo hacia la apreciación del desnudo. Los contrastes lumínicos de la forma masculina, su impúdica claridad y la aún más sugerente sombra, insinúan emociones que difícilmente se atribuyen como propias al cuerpo de un hombre. Servidas así, en un plato aderezado de fantasías y oníricos atavíos, estas imágenes masculinas parecen digerirse con menor dificultad.

Publicaciones, 1997

  Diciembre, 1997

"...En el tiempo de los Table Dance, los streapers y los Cheapandales no es posible sustraerse del tratamiento que ya le damos al desnudo masculino socialmente; hoy, también ellos son vedettes, con enormes plumas y rodeados de luces multicolores..., ¿por qué no?, ¡con la producción a todo lo que da!. La fotografía -sugiere Paco- debe disponer hoy de recursos creativos adicionales para no perderse estampada entre las toneladas de papel periódico o revistas que se van cotidianamente a la basura con imágenes utilizadas y desechadas, en un incesante proceso de reciclamiento de símbolos visuales que ya no nos dicen mucho. La fotografía artística, para alcanzar su cometido originario, encuentra entonces la posibilidad de transitar de las páginas de un catálogo cerrado y guardado en un cajón, a conseguir conformarse de nuevo como una pieza con objetivos más explícitos o evidentes." (Club Fotográfico de México, Boletín de Septiembre, 1997)

La conocida revista Boys & Toys, que ha logrado mantenerse en el mercado mexicano desde principios de la década pasado y hasta la fecha, en su número 39 dedicó un extenso artículo a la colección Del Plato a la Boca... y llevó a un público más extenso -a toda la república mexicana- mi trabajo. Ocasionalmente, esta misma publicación ha editado algunas de mis fotografías y ha contribuido a la difusión de mi galería virtual en el Internet.

Por otra parte, en el año 2000, una de las fotografías que conforman mi exposición virtual formó parte del catálogo impreso del reconocido evento fotográfico mexicano, Fotoseptiembre, organizado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), a través del Centro de la Imagen.

 

Portada del catálogo de Fotoseptiembre 2000

Septiembre, 2000

Fue un verdadero honor compartir esta categoría de Fotoseptiembre 2000 con trabajos fotográficos de artistas de la lente, tan reconocidos como: Don Manuel Álvarez Bravo, Mauricio Acevedo, Germán Siller, Gerry Clara, Pedro Hiriart, Luís Fernando Ponce, Pablo Santos Torres, Diego Fidel Ugarte Lievana, Norberto Romero y un grupo de artistas queretanos y de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Desde el año 2000 a la fecha, muchos han sido los foros en los que se ha expuesto mi trabajo, especialmente en sitios Web de los más variados países (Nueva Zelanda, Holanda, Inglaterra, Australia, Estados Unidos de Norteamérica, Portugal, Japón, España, Italia, Francia, Checoslovaquia, Argentina, Brasil, Canadá, entre otros). Sin duda alguna, ello habla del reconocimiento universal de la belleza estética del hombre latino y -desde luego- los diversos tipos físicos que constituyen al mosaico mexicano.

En el mes de abril de 2006, será presentada una muestra de mi trabajo a través de la cadena MTV (con cobertura en más de una decena de países del mundo), así como una extensa entrevista no sólo con el fotógrafo mexicano, sino también con el editor de la revista virtual GAY MÉXICO. En este programa, OUT & ABOUT -y también en otro llamado ROUND TRIP TICKET (producidos por la filial australiana de esta poderosa cadena)-, busqué contagiar a la audiencia con mi fascinación por la diversidad étnica, la estética y  belleza no sólo de los hombres mexicanos; sino sobre todo, de las incontables expresiones culturales que nos constituyen como habitantes singulares de este planeta.

Finalmente, durante la primer mitad de la década del siglo XXI, mi trabajo fotográfico se ha dirigido a formar parte o a integrarse como elemento esencial de todo un proceso de comunicación, dirigido éste a los miembros de la comunidad gay y, sin duda, a todo público que sea sensible a la riqueza emocional y a las posibilidades estéticas del conocimiento humano.

Agradezco a quienes han seguido el desarrollo de este espacio virtual que he trabajado y conservado desde el año de 1997, pues han podido atestiguar esa transformación de un lenguaje dedicado a la belleza y la sensualidad homoerótica; han compartido conmigo ese sentir que vence cualquier intento por suprimirle, por negarle o satanizarle. El paso de tantos espectadores por los pasillos y rincones de esta galería virtual, la retroalimentación y el diálogo ocasional que me ha brindado, es una importante motivación para continuar con este gozoso esfuerzo por descubrir coincidencias, reconocer diferencias y expresar certezas.

Me siento muy halagado -también- por el interés que han mostrado algunos medios nacionales e internacionales (como la revista TIME; la revista Quo, de México; el periódico Dallas Voice, de Texas; el portal de Univisión, de Miami; la cadena MTV, de Australia, entre tantos otros) no sólo en mi trabajo fotográfico, sino también en mis reflexiones sobre el desarrollo social y el movimiento gay en mi país que, inseparablemente, han acompañado al artista, a este espacio virtual y -más recientemente- a su sitio Web gemelo, GAY MÉXICO.

Joan, 2001

Ready to Fly

Diego, 2004
     
Moisés

Y, sobre todo, vaya mi agradecimiento a ellos, a los que han esculpido la dimensión de mi emoción, a quienes me han enseñado los relieves, las planicies y los inmensos mares que configuran al amor....; a ti, niño de mis noches, que tantos rostros me has mostrado en tu incesante y vertiginoso cambio de piel....

 

   Noviembre, año 2009