Y qué sería de esta larga caminata si no estuvieran ahí ellos, los muchachos; muchos de ellos, trepados en las plataformas de los traileres, con sus torsos desnudos y sus apretados calzoncillos insinuando su desnudez, dejándose tocar por los incandescentes rayos del sol y extasiados por acariciar con su piel al viento veraniego de la ciudad. Otros más, tiernamente abrazados de su pareja y manifestando su emoción con dignidad y orgullo.

Aquí, sólo unos cuantos de los miles de apuestos que anduvimos por ahí.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

David Rangel, de Grupo Cabaretito
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡¡Wow!!...., ¡qué guapo! .... ¡Muñeco!..., ¡me encantas!.... Att. El Fotógrafo
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tico Ashentrup
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carlitos y Johann ... ¡Papi!